Ir a la barra de herramientas

Domingo XXV del tiempo ordinario.

Nosotros somos seguidores de un Dios que nos llama a formar parte de una comunidad. Hoy Dios sigue llamando a hombres y mujeres para que se integren a su proyecto de construir un mundo más justo y más humano y una vida más digna para todos. Celebremos la presencia de Jesús en su comunidad de amor y servicio y pidámosle que nos conceda descubrirlo y amarlo en nuestros hermanos.

La parábola que nos presenta el evangelio de hoy es exclusiva del evangelista Mateo y está situada en la etapa final del camino de Jesús desde Galilea hasta Jerusalén. La narración tiene dos partes. En la primera veremos cómo el amo de la viña va a contratar los trabajadores a lo largo del día y la segunda parte cómo al final de la jornada el dueño da a los trabajadores su recompensa, que resulta ser la misma para todos. Es que los dones de Dios no dependen del trabajo y mérito de cual, sino que él actúa con generosidad inesperada; es que sus planes no son nuestros planes.

Estas son las lecturas de este domingo y el vídeo del evangelio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

8 + cuatro =

Translate »